El material aquí compartido ya saben: sin fines de lucro. Diez a uno no fomenta la piratería: compren el disco de la banda si les gusta y si no, escúpanles si se los encuentran en el super.
Todavía nos encontramos mejorando el blog y reclutando nuevos colaboradores. No desesperen, algún día quedará terminado. Más...
Llevo un par de meses enfrascada de manera casi obsesiva en Hospice de The Antlers. Últimamente no me resulta tan sencillo escuchar discos nuevos completos, generalmente es una canción o dos lo que me atrapa y después sigo con cosas que me gustan desde hace años, las cosas que considero "seguras". Pero con Hospice sucedió lo que no me pasaba desde Dear Science: quedé fascinada con el disco de principio a fin desde la primera vez que lo escuché. Es una producción impecable que indudablemente se convertirá en un clásico. Como a estas alturas ya muchos saben, el disco es una apología de la separación. En primera instancia puede pensarse en la separación irreparable, pero los alcances anímicos del álbum son ilimitados. Las posibilidades de interpretación del 'discurso' de Hospice son tantas como los simulacros que a veces llegamos a sentir, las pequeñas alertas que nos llevan a afirmar que así debe sentirse la muerte.
Ese mismo tono trágico y devastador ha acompañado las composiciones de Peter Silberman (vocalista y creador principal detrás de The Antlers) desde antes de que se sumaran los otros miembros a la banda. Cold War (2008), In the Attic of the Universe (2007) y Uprooted (2006) anteceden a Hospice, con una producción mucho más básica y quizá una ingenuidad que en el futuro se desvanecería para convertirse en una capacidad asombrosa para conmover y fascinar. Aquellos álbumes contienen temas que actualmente no son interpretados en vivo, a pesar de que sería interesante escucharlos:
Hospice es tan complejo y tan exigente que su interpretación en vivo puede antojarse difícil, sobre todo si se considera que son solo tres músicos los que conforman la banda. Pero es precisamente esa alineación la que permite proyectar la intimidad en la que se desenvuelve todo el disco... El jueves 29 de octubre, The Antlers se presentaron en el Bootleg Theatre, en Los Ángeles, California. El lugar era pequeño y las entradas se agotaron con facilidad. Los tres miembros de la banda vendían su mercancía en una mesita y afinaron y colocaron sus instrumentos cuando llegó el momento. Es realmente muy difícil describir un concierto como el que ofrecieron esa noche. Peter Silberman realmente padece lo que está cantando -o susurrando, o gritando-, basta observarlo mientras se destroza la garganta con "Sylvia" o cuando durante "Epilogue" cierra los ojos y un hilo de voz se desliza suavemente por los oídos de todos los presentes: you're screaming, and cursing, and angry, and hurting me, and then smiling, and crying, apologizing... Casi es posible divisar la imagen: dos personas que sufren ante la irremediabilidad de la muerte -o de la desaparición, o del alejamiento- y que se entregan a la angustia y el dolor que esto les provoca. Y The Antlers logran comunicarlo. Logran contagiar al público de la nostalgia trágica que todos hemos sentido, pero que probablemente nunca nos había parecido tan dulce, tan auténticamente deliciosa en su inevitabilidad.
La presentación fue breve, pero sus efectos perduran hasta este momento. Y tengo la certeza de que seguirán reverberando mientras cierre los ojos y recuerde lo que estas imágenes apenas logran comenzar a describir.
Para los lectores de Diez a Uno que todavía nos siguen (aunque sea para quejarse de todo), llega otro episodio de 5 Canciones. En esta ocasión, y en forma metacelebratoria por su retorno, van 5 PARA REGRESAR:
1. Another Way - Swayzak 2. Back to Black - Amy Winehouse 3. Noches Reversibles - Love of Lesbian 4. Can We Start Again? - Tindersticks 5. Little Hells - Marissa Nadler.
Actualmente el mundo de la música está rodeado por un muro, la barrera del idioma que le dicen. Dentro de este muro encontramos la música que llega a los primeros lugares de las listas, las canciones que todos escuchamos en la radio, los one hit wonders y demás. Todas estas, o la mayoría mejor dicho, tienen con algo en común: están en inglés.
Pero fuera de este muro encontramos a bandas que a pesar de saber que para hacerse un lugar en la escena musical lo más fácil es componer en inglés, han decidido quedarse con su lengua natal y esperar que así sean reconocidos. Sigur Rós es un claro ejemplo.
Malajube
Canadienses pero procedentes de Montreal, donde el francés es el idioma que predomina, Julien Minueau, Thomas Agustin, Francis Mineau y Mathieu Cournoayer decidieron componer en francés desde su álbum debut Le Compte Complet, de 2004.
Con aquel primer álbum no fue difícil lograr darse a conocer en la escena musical de Montreal. En 2006, con su segundo álbum Trompe-l'oeil, ganaron notoriedad en la "escena inglesa" del país y de ahí en la escena en general; esto gracias a su nominación al Polaris Music Prize y que dos de sus canciones fueron usadas para algunos comerciales ese mismo año (¡nunca falla!).
Este año con su tercera producción Labyrinthes, han sido nominados una vez más al Polaris Music Prize y poco a poco están logrando el reconocimiento bien merecido, tanto fuera como dentro de ese muro.
Pues ya son noticias viejas, pero se murió mi iPod. Y el enojo no es tanto por el aparatito, sino que al menos era una comodidad, traer muchas canciones en una cosa tan pequeña sacrificando la calidad. Como soy estudiante (*desempleada*), ahora uso un Discman, lo cual me ha permitido escuchar varios discos que tenía abandonados y también me he hecho de algunos que vale la pena escuchar. Tal vez haga reseñas de algunos que no son tan recientes (y otros que ya son historia).
Pero esperen, este post habla de un disco nuevo. Igual y ustedes ya conocían al grupo, pero realmente me ha gustado. Fue recomendación de Lilián, a quien siempre escucho con atención y hago caso de sus consejos (tan sabia ella), y accedí a comprar el disco (que es muy barato, cosa que de entrada da para un pulgar arriba).
El grupo en cuestión se llama Candymxy el disco: Stranger. Es una banda mexicana, formada por Valentina P. (bajo y voz), Michael K. (guitarra y voz) y Hector V. (batería), y su estilo es Rock / Post-Punk (las etiquetas son muy ambiguas, recomiendo escucharlos). A veces me recuerdan al disco Give Me A Wall de °Forward, Russia!, con la diferencia de la tonada y velocidad de las canciones, además del GRANDIOSO equilibrio de voces femeninas y masculinas en Candymx.
La primera vez que lo escuché fue en una fiesta y me agradaron mucho mucho. Sin embargo (uy, aquí viene el twist): el disco está en inglés. Como defensa puedo mencionar el multiculturalismo de la banda (son de distintas nacionalidades todos). Las letras son muy ingeniosas y van como anillo al dedo con el ritmo y voces, pero el disco, en español, hubiera sido algo GRANDIOSO, cayendo en lo sorprendente. Como ya había dicho, las canciones me recordaron a °F,R! y a Stellastarr*. En español no sé a quién me hubieran recordado. Al menos yo no conozco a alguna banda que tenga ese mismo estilo (el cual amo, con guitarras que parecen sintetizadores [pero no], voces masculinas/femeninas y letras muy lindas).
Si he de ponerle una calificación, creo que tendría que ser un 8. Aquí alguien me dice: ¿Cómo que 8? ¿No que te gustó? A lo que yo respondo: Es un gran disco, pero lo del idioma todavía zumba. Estoy a favor de la experimentación, amo lo que alguien puede hacer para sobrepasar la barrera del lenguaje (como el cambio de idioma), el cambio de sonidos (como la utilización de loops o esas cosas) o cualquier cosa que la banda vaya descubriendo para ir creciendo/evolucionando, pero en español el disco hubiera sido muy bueno, incluso novedoso. ¿Alguien conoce un grupo similar? A mí me gustaría conocerlo.
Por mientras, les recomiendo Candymx; en inglés, pero propuesta mexicana. Si hacen un siguiente disco, deberían darle un intento al español, que yo sé que la composición en este idioma es de lo más difícil, pero podría ser más genial de lo que es.
El rock mexicano ha jugado con todo: familias enteras jugando a la banda victimizada, televisos cascados jugando a ser Kiss, rickyricones ingenuones jugando a hacer twee…
El rock mexicano ha perdido el tiempo jugando a querer ser algo y poco tiempo le ha quedado para tomarse en serio el oficio de crear música con pasión y visión.
Poco tiempo, también, le tomó a una joven banda chilanga descubrir que su vocación era hacer este tipo de música poderosa y honesta. Candymx son un trío de punk wave (como ellos mismos definen su sonido), formado por Michael, Valentina y Héctor, con influencias como Placebo, los Ramones, Siouxsie, Rage Against the Machine, Depeche Mode, The Cure, etc.
Estos tres excompañeros de secundaria, que a primera vista parecen inofensivos, son probablemente el equipo musical más letal de nuestro país. Con su disco debut, Stranger, llegan para renovar el rock mexicano, secuestrado hace décadas, con un punk directo, ruidoso y bien dirigido por dos voces entrelazadas.
De ascendencias alemanas, peruanas y mexicanas, Candymx no se anda con localismos. Han decidido escribir todas sus canciones en inglés, conscientes de las críticas que diluvian ante todo aquel que lo ha intentado. El resultado es sencillamente desconcertante. Una banda que no suena a México por ningún lado, valiente y capaz de escapar a las fronteras ideológicas que han hecho a nuestra escena musical Mediocre y Bestia. Incluso arrancaría las cabezas de muchas bandas-monstruo de otros países, es así de feroz.
Stranger dura sólo media hora y en ese corto tiempo opaca carreras de años. Porque va al grano y no juega a ser punk: es punk. No juega a la música: es música imperantemente.
Diez a Uno los invita a conocerlos de la única manera en que puede escucharse a Candymx: con el volumen al máximo, rompiéndoles sus mexicanos tímpanos.
M. Ward es el nombre de batalla de Matthew Stephen Ward, un joven músico originario de Portland que ha cautivado al mundo con 6 discos de estudio y una docena de colaboraciones dignas de aplausos.
Educado en la vena de los grandes crooners como Dylan o Waits, de la música clásica a través de la influencia de su madre, y del jazz (como puede apreciarse en sus colaboraciones con Norah Jones y sus rendiciones de la música de John Fahey), M. Ward inició oficialmente su carrera a mediados de los noventa como miembro de la banda de folk Rodriguez. No, no esos Rodriguez.
Poco después se separó de la banda para presentar su primer disco solista, Duet for Guitars No. 2 (1999), apadrinado por Howe Gelb, notorio personaje del mundo del garage rock y responsable de bandas como Giant Sand, Calexico, y el estupendo proyecto subterráneo OP-8 junto con Lisa Germano.
Después de otros tres discos menos publicitados -mas no por ello de menor calidad-, End of Amnesia (2001), Transfiguration of Vincent (2003) y Transistor Radio (2005), M. Ward regresó a las primeras planas con su enormePost War en el 2006. Este trabajo ha sido nombrado como uno de los mejores de esta década, y no gratuitamente. Con este disco, Ward quería rescatar el sentimiento original de los discos de protesta y melancolía que caracterizaran a personalidades como Robert Johnson o Woody Guthrie, tocando sobre el tema de los Estados Unidos post-9/11 y guerra de Irak. El resultado es abrumador, uno de los discos más oscuros sobre este gran hiato de la historia moderna, visto desde la perspectiva de un hombre vapuleado por el papel de su patria en la destrucción de la paz global.
En este disco colaboraron Jim James, de My Morning Jacket, y Neko Case, que se sumaban a una ya impresionante lista de almas afines a Ward. En este corto periodo de aproximadamente 10 años, Matthew ya había colaborado con Cat Power en su épico documental Speaking for Trees, con Beth Orton en Comfort of Strangers, con Jenny Lewis como productor de su debut solista, y con Bright Eyes en varios proyectos.
Pero tal vez la colaboración más exitosa de M. Ward hasta ahora sea el dueto con la actriz Zooey Deschanel, de nombre She & Him. Juntos han lanzado un disco titulado Volume One, un acoplado de covers y canciones escritas por Deschanel, donde Ward aporta su sensibilidad folk junto con un impresionante trabajo de producción que exalta la voz de Deschanel, levantándola por encima de otras actrices vueltas cantantes como Scarlett Johanson. Este proyecto ha sido considerado como parte de un movimiento llamado el Omaha Sound, responsable en parte del resurgimiento del folk y el apoyo a pequeñas pero brillantes bandas como Azure Ray.
Es de notarse igualmente que todos los discos de M. Ward han aparecido bajo el auspicio del legendario sello Merge Records, hogar de otros artistas como Neutral Milk Hotel, Destroyer, Dinosaur Jr., Lambchop, Robert Pollard y Spoon.
Toda esta plétora de colaboradores y referencias no hace sino pintar un panorama indirecto de M. Ward como artista individual, y al mismo tiempo como un hombre interesado en el desarrollo de las artes musicales de su país. Para conocer su sensibilidad y talento, es esencial escuchar sus discos solistas, sobretodo el ya nombrado Post-War y End of Amnesia, brillantes trabajos anacrónicos en un tiempo de banalidades fugaces.
Este próximo 13 de julio, tendremos la oportunidad de conocer un poco más de este estupendo artista con la presentación de su nuevo material, Hold Time, que al menos en las publicaciones especializadas ya comienza a tener un gran recibimiento. Chequen más detalles en el banner a su derecha, y no esperen para escuchar algo de M. Ward, uno de los compositores y productores más cautivadores del nuevo siglo.
Por lo pronto, Arts & Crafts México nos ha proporcionado el primer sencillo de Hold Time para que los asiduos, agradecidos y excelsos lectores de Diez a Uno lo descarguen legal y gratuitamente por esta semana. Enjoy.
La fiesta de lanzamiento de Hold Time, el nuevo disco de M. Ward.
Los muchachos de A&C México se van a discutir el mezcal y la cerveza, pero solo les tocará a los primeros cien que lleguen. Toda la información en el sitio de Arts&Crafts.
Nabokov, Lewis Carroll, Woody Allen, Britney Spears, Alizée y Ernesto Laguardia... todos ellos personajes distinguidísimos que sabían o saben del gran poder de una muchachita a punto de convertirse en Mujerrrr. 5 inmorales CANCIONES para las Lolitas más bonitas.
1. Little Girls - Oingo Boingo 2. La Chica Banda - Café Tacvba 3. Young Girls - Sparks 4. Teenage Lust - The Jesus & Mary Chain 5. Girl, You'll be a Woman Soon - Urge Overkill
Cuando Alicia sigue al conejo blanco por un túnel ("I'll dig a tunnel, from my window to yours"), descubre un mundo de ensueño lleno de cosas sorprendentes y a veces aterradoras. Años después, Alicia tiene otra aventura fantástica, ahora pasando a través de un espejo y conociendo la imagen oscura, chueca, del mundo de las maravillas.
Experiencias similares han vivido los canadienses Arcade Fire con sus dos LP’s, Funeral y Neon Bible. Si el debut fue sorprendente, el sucesor fue una versión apocalíptica de la banda que apenas comenzábamos a conocer. Coincidentemente, ninguna de las dos aventuras fue tan bien recibida como la primera.
Sin embargo, es hasta hoy que Arcade Fire lanza el DVD que acompaña a Neon Bible, llamado Miroir Noir. Aquí comienza en realidad el viaje a través del espejo.
En este DVD podemos encontrar todos los materiales visuales que Arcade Fire creara durante su más reciente gira: conciertos en vivo, materiales promocionales para el disco, dos mini conciertos para la Blogotheque e imágenes de los días de grabación del disco. Todos hilados vagamente por las llamadas que llegaron a una hotline que la banda había abierto bajo el concepto del álbum.
Miroir Noir es un testamento abstracto del momento actual de la banda y es un mapa para escuchar correctamente Neon Bible. En sus momentos más personales, podemos ver a Win Butler solitario y abrumado, componiendo las canciones que terminarían en el disco. Por el otro lado, vemos a Régine Chassagne conduciendo la empresa como una administradora from hell y al resto de la banda volviéndose loco en conciertos masivos.
A través de todo este material es palpable el vértigo de la velocidad con la que Arcade Fire estaba moviéndose después del éxito de Funeral, y evidente la presión sobre Butler y sobre la banda para capitalizar ese momento, to keep the car running…
Pero a través del espejo, lo que termina uno viendo es el mundo maravilloso y auténtico de una banda explotando como supernova al mundo. Conciertos que enchinan la piel, momentos tan íntimos que lastiman y la música brilla como oro viéndola materializarse.
Es cierto que Neon Bible es exageradamente racional, como los juegos de ajedrez a través del espejo y no genialmente ridículo como el primer viaje de Alicia; pero después de ver Miroir Noir, el espectador no puede sino rendirse al trabajo de una banda honesta, que se esfuerza hasta el agotamiento para brindarnos 45 minutos de belleza. Esencial para los admiradores de la banda e imperdible para los detractores de Neon Bible (me incluyo como new-born fan).
Totalmente recomendable en versión súper de lujo, con pastas duras, un dvd extra con presentaciones de TV y las descargas digitales en alta y baja resolución incluidas.
¿Alguna vez ha sentido un nudo en la garganta inexplicable? ¿Alguna vez ha temido por su vida? ¿Alguna vez ha sentido que microbios y virus invaden y se comen su cuerpo por dentro? ¿Alguna vez se ha sentido abandonado, y pensado que morirá solo y olvidado? ¿Alguna vez ha temido perder el amor verdadero? ¿Alguna vez ha sentido temor por la ira de Dios?
¡No se preocupe, llegó la solución a sus problemas de tensión!
5 infecciosas CANCIONES para olvidar un poco la angustia existencial y las malas noticias...
1. The Fear - Pulp 2. Fragile Tension - Depeche Mode 3. Jigsaw Falling Into Place - Radiohead 4. Quiet Times - Dido 5. Intervention - Arcade Fire
Dos canadienses, dos estadounidenses, tres chicos, una chica, cuatro discos, colaboraciones, proyectos independientes, giras, conciertos, festivales, relaciones, avionazos, nuevos milenios, nuevas administraciones, nuevos ciclos, nuevas crisis existenciales y todo lo que pueda caber en diez años de trayectoria.
Cuatro años bastaron para que Emily (voz, synth), Jimmy (guitarra), Joules (key, drums) y Josh (bajo) se hartaran de la monotonía, dejaran de operar, de maquinar y optaran por sentir, por ser; back to the basics, el retorno a la simplicidad, a la realidad. Fantasies es el título de su más reciente material: demasiado nena, demasiado rosa, pensé en un primer momento. Por suerte, un fragmento con minientrevista calló mi infundado prejuicio; podía confiar en Metric, las cosas iban por buen camino. Parte del documentalThe Rawside of…, el video revelado, mostraba a una Emily tan harta del sinsentido del que ahora era protagonista, que había optado por detenerse a respirar, por encontrarse a sí misma… aunque esto implicara el autoexilio a Buenos Aires, aislada de lo que le hastiaba, de la superficialidad, la redundancia, la vida de rockstar, la pérdida de significado de la vida y el mundo.
Primero en Bear Creek, después al estudio en Toronto. En algún inter, Emily viaja a Buenos Aires, luego de regreso a Electric Lady en Nueva York , la ciudad donde todo empezó: dos canadienses (Jimmy y Emily) conocieron a dos estadounidenses (Joules y Josh), la influencia electrónica de los primeros se fusionó con el estilo más orgánico de los segundos.
Se propusieron componer canciones que pudieran interpretar con voz y guitarra, que sonaran bien desde el principio, antes de someterse a la producción y los arreglos. Lo anterior es evidente en la personalísima y sincera versión acústica de Help I'm Alive: "I tremble / they're gonna eat me alive / if I stumble, they’re gonna eat me alive". Pero la versión industrial synthetosa del álbum es más desafiante: "Hard to be soft /tough to be tender", exclama pegajosamente: "Help, I'm alive, my heart keeps beating like a hammer". Riffs y synths dominan la aceleradísima (Money is a) Sick Muse, a mover los pies: "Everybody, everybody just wanna fall in love / everybody, everybody just wanna play the lead". La infecciosa Satellite Mind (favorita de Emily) previo al descanso con la esperanzadora y cruda Twilight Galaxy -con todo y doble vocal-, va de menos a más: "There's no glitter in the gutter / there's no twilight galaxy". El segundo arranque viene con la insatisfacción y materialismo de Gold Gun Girls: "Is it ever gonna be enough?". "More and more, more and more, more and more, more and more...". La poperona Gimme Sympathy (Gimme Shelter + Sympathy for the Devil) exclama a modo de dilema: we're in the prime of our youth... "Who'd you rather be / The Beatles or The Rolling Stones? / oh seriously / you're gonna make mistakes you're young". La melosa Collect Call con el murmullo de Emily es el segundo descanso… distorsiones, synths y hint a Garbage desde Front Row: "Burned out stars they shine so bright / all of us…". Alcanzan el punto más alto en el minuto dos de Blindness "You gave me a life I never chose / I wanna leave but the world won't let me go". Cierre épico con la Karen O’esca confrontadora y rockera Stadium Love "Spider versus bat / tiger versus rat / owl versus dove…. no one's getting out….without stadium love".
Metric no se anda con rodeos, Fantasies repite la fórmula up beat dance electro rock repleta de melodías bailables y gritables. Además, varían (e incluso a ratos sacrifican) percusiones, synths, riffs y bajos por mejor dicción; pues proponen la armonía vocal como punto de partida. Sorprende que la mayoría de los tracks destacan por sí mismos, muestran madera suficiente y no es descabellado imaginarlos sonando en la radio como sencillos. El cuarteto con sede original en NY dice y demuestra que el concepto de esta, su cuarta entrega, es opuesto al de materiales anteriores. Anteriormente se empapaban de lo que ocurría en su entorno, narrar y criticar la realidad era su prioridad; pero con Fantasies optan por algo distinto, se muestran más maduros e introspectivos. A pesar de la experimentación, su característico y pegajoso electro rock pop sigue ahí.
Declarados partidarios del cada vez más inexistente álbum musical, Fantasies refleja su preocupación por mostrar congruencia durante todo el disco, por integrar y situar meticulosamente el principio y el final. El orden de los 10 tracks no es accidental, refleja la intensidad y temperamento característicos de la banda. ¿Cómo olvidar la actitud rocker del viernes 25 de abril del 2008… Los pasitos, brincoteos, gritos y hasta el ventilador de fondo? ¿El repentino cierre que nos dejó con ganas de más? Quien los haya visto en vivo difícilmente puede refutar que en el escenario Emily y compañía derrochan tanta energía que la contagian a los presentes. Cambian máscaras y juegan decentemente entre electro, pop, dance, rock y hasta acústico.
Aunque Metric lo proclame como su más grandioso trabajo a la fecha, es prematuro darles la razón. Producido por Jimmy Shaw y Gavin Draw, mezclado por John O'Mahony, Fantasies es buena tarjeta de presentación para quienes no estén familiarizados con la banda. Pinta como su disco más accesible, el más parejo, el más cohesivo, el más poperón y en donde más obvio es su coqueteo con lo mainstream… Nada de lo anterior está mal, al contrario, es un gran primer paso en la búsqueda de sí mismos: 10 años y 4 discos se resumen concisamente en 10 tracks y 42 minutos. Después de 4 años de probar el concepto -corrigiendo y puliendo Twilight Galaxy y Gimme Sympathy-, la versión final ofrece un mensaje esperanzador. En contraste con la melancolía, crudeza y cinismo predominantes en Grow Up and Blow Away, Old World Underground, Where Are You Now? y Live It Out; ahora dicen: manda al carajo lo que estorbe, lo que te impida ser… Sé tú mismo, sé genuino. Es válido delirar e imaginar lo que te venga en gana, viva la autenticidad, contempla todo tipo de fantasías y sueños: abstractos, surreales, irreales, tangibles, perfectos, imperfectos...
Sin disquera oficial, Metric se las ingenió para ofrecer de una manera más directa Fantasies, tras asociarse con Last Gang Records en Canadá, Independent en Estados Unidos y Arts & Crafts en México (por la cual se podrá conseguir a partir del 30 de abril). Asimismo se preocupan por sus fans y ofrecen en su sitio oficial varios kits para todos los bolsillos. Ya que hoy el lanzamiento oficial (después de tener que adelantar la fecha por el leak), les insto a escuchar el álbum.