Para que dejen de mamar con esa pendejada de indie versus progresivo, 10:1 sigue reclutando colaboradores con pedigree.por
Miguel Carrillo FélixEn la actualidad, a Il Balleto di Bronzo, igual que a finales de los setenta e inicios de los ochenta, se le escucha con ansiedad y curiosidad; sobre todo por ese auditorio inquieto y medio raro del planeta que son los llamados melómanos. Ellos en búsqueda constante pueden deleitarse, todavía, del llamado rock progresivo, música complejamente estructurada que se desprende del virtuosismo y que hace meditar, sin que éste sea su objetivo principal. Esta música sigue siendo elaborada por sobrevivientes de la llamada década prodigiosa. En esta ocasión nos toca mencionar a Il Balleto di Bronzo, uno de los grandes titanes entre ellos.

Gianni Leone
A mediados y fines de los setenta, en la búsqueda por nueva música, escuchar a Il Balleto di Bronzo resultó una experiencia de enaltecimiento musical, principalmente su LP
YS. Nadie se oía como ellos, y ellos se escuchaban como nadie. Quién imaginaría en aquellos días que Il Balleto se presentaría en nuestro país, era simplemente un sueño. Más valía conformarse con tenerlos en cinta, ya era una suerte y algo más contar con el acetato. Afortunadamente, Il Balleto se ha presentado en varias ocasiones en México, principalmente a inicios de este siglo XXI; resultado de que la agrupación tiene, si no un club de fans, sí una buena cantidad de seguidores, no sólo en la ciudad de México, en todo lo que comprende el territorio de la República Mexicana.
En lo que a rock progresivo se refiere y apartándonos del estilo único y evolucionado que tuvo King Crimson, PFM y agrupaciones afines,
YS, disco emitido en 1972, fue, ha sido y sigue siendo una obra maestra. Cosa rara en esta llamada Rock-Ópera, es que sus composiciones de entrada y salida, la Introduzione y el Epilogo duran 15:11 y 11:30 minutos; mientras que el Primo, Secondo y Terzo Incontro tan sólo 3:27, 3:06 y 4:33, respectivamente. Se advierte que para interpretar
YS se requieren habilidades técnicas impresionantes, los ritmos y tiempo de las composiciones están fuera de los formatos; además se exige de la técnica que sólo gente virtuosa y aplicada musicalmente hablando, como ellos, los originales que conformaron el grupo y quienes en la actualidad brindan ciertos conciertos en su nombre, pueden ofrecer.
El genio y figura del
YS es Gianni Leone, quien sigue cantándolo y tocando instrumentos y aparatos como: organ, piano, mellotron, moog, harpsichord y celeste. En la actualidad le bastan dos teclados para cubrir su parte y de paso sustituir la guitarra que en los orígenes del grupo tocaba su amigo y fundador de Il Balleto di Bronzo, Lino Ajello. La batería originalmente a cargo de Gianchi Stringa, ahora recae en Riccardo Spilli. El bajo ejecutado durante la concepción del
YS por Vito Manzari, ahora está a cargo de Alessandro Corsi. Estos últimos miembros mencionados del actual Balleto apoyan a Leone desde 1999, quien revitalizó el grupo al darse cuenta de que la música de Il Balleto es tan vigente como 30 años atrás. Trató de reunir a los integrantes originales, quienes declinaron (no porque no hubiesen querido, simplemente no pudieron más); a pesar de ello, Leone no dudó en el resurgimiento de Il Balleto, pues encontró la anuencia y el ánimo de sus antiguos amigos.
Gianni Leone es feliz de seguir ofreciendo su espectáculo con Il Balleto di Bronzo actual cada que tiene la oportunidad. Ha declarado también estar muy satisfecho por recuperar los derechos de autor del
YS, esto (asumimos) debido a que de una forma abusiva sus productores de entonces les habían despojado de su autoría. Después de 35 años de haber hecho la obra maestra
YS, Leone recupera el derecho cómo único autor musical y poético de la obra, pese a que en el acetato y en el CD emitido en sus primeras ediciones esté a nombre de otra persona. Esto ha sido una satisfacción muy personal y justa.
YS en su desarrollo musical, pareciera estar jugando. Las ocurrencias y la búsqueda de sonidos encontrados de forma precisa y sin ápice de equivocación, principalmente porque resultan ser tan osados como educados. Es increíble el riesgo en los coros; cómo la voz y su poesía, la letra inmersa hecha nota, actúan como un instrumento potencialmente requerido. La provocación en los ritmos continuos y descontinuos con resultados propositivamente complejos en la batería, en las estridentes métricas y matices de la guitarra, con un teclado que aparentando ser atmosférico es constantemente agresivo e impetuoso, logrando un sonido lleno de propuestas para no quedarse atrás en el arriesgue interminable de la percusión. Y finalmente, todo es mágicamente sustentado por el imponente bajo, que demanda y provoca una experimentación precisa y fresca en todos los instrumentos y de él mismo en sus momentos de fuga. Il Balleto di Bronzo ejecutando su
YS, no sólo es un espectáculo para verse, es más que nada para escuchar y sentir cómo se desarrolla el grupo, logrando momentos más que vivos. Tal y cómo Gianni Leone lo propuso, lo creo; desde su inspiración, desde su alma. Y el alma excitada puede crear algo tan etéreo, tan pleno, que logra alcanzar lo universal. Un alma con el poder de difuminarse en el universo de otras vidas tan sólo a través de un contacto sonoro.
Quienes encuentren el
YS seguro que no se arrepentirán de escucharle, sobre todo los jóvenes integrantes de bandas nuevas, ávidos de escuchar. Pese a que esto lo encuentren vintage, les servirá, pues conociendo pueden darse más libertad para crear nuevas cosas. Gianni cuenta: "Por ejemplo, GENESIS cuando fue a Italia no los conocían en ningún lado, ni siquiera en Inglaterra. Tomaron muchas cosas de la música que nosotros estábamos haciendo, éramos jovencísimos, escuchábamos música foránea, pero al mismo tiempo tratábamos de crear algo nuevo, algo muy personal. GENESIS vino, escuchó lo que hacíamos, y tomó muchas cosas de las que nosotros estábamos haciendo y no al revés". (Cita tomada de la entrevista por Armando Guadarrama de Manticornio, marzo de 2003).

Bronze Ballet. Edward Wadsworth
Se dice que YS es una antigua ciudad de Caldea, tecnificada y adelantada a su época, tal vez por ello también se veía así al grupo. YS es una ciudad de una leyenda bretona. El nombre del grupo sale de una ocurrencia; de una pintura aparentemente hermosa. Esta obra de arte fue robada de la galería Tate de Londres, y no existen muchas reproducciones. Se cuenta que Leone jamás la vio hasta hace unos años. Encontré el cuadro llamado "Bronze Ballet" (1940), de un tal Edward Wadsworth (1889-1949) de la Tate Collection de Inglaterra, en él se aprecia el segmento de un puerto en donde están las hélices propulsoras de los barcos, seguro para repararles o ya listas para ser nuevamente utilizadas. Estas hélices son y siempre deben ser de bronce, y allí se perciben cinco de ellas. Si en verdad Leone no la vio, de alguna manera acertó en el nombre, pues las hélices son la fuerza directa de empuje, como son similarmente las turbinas en los aviones. No son el motor directo, pero son lo que ejerce el impulso directo sobre el medio donde se quiere uno desplazar. Il Balleto di Bronzo aún se desplaza.
Escucha esta maravilla,
Il Balleto di Bronzo - Ys